4,5/5 (7,57/10). Dato: mi 4,5 empieza en el 7,5.
Estoy entre el 4 y el 4,5 sobre 5. Me he decantado por el 4,5 por cosas que voy a explicar abajo. Pero vaya, lo digo ya: por Orka y Varg, básicamente.
Para mí, todo lo que está mal en este libro es Elvar. Sus capítulos se me han hecho muy pesados y poco disfrutables. No me han caído bien, ni ella ni los Terrores de la Batalla. Es que, de hecho, al final del libro he llegado a pasar del aburrimiento y la indiferencia al cabreo y el desagrado absoluto hacia Elvar.
¡¡¡SPOILERS!!!
Vayamos por partes. No me puedes meter a dos personajes con problemas reales como son Orka y Varg y, de repente, me metes a una niña cuyo único problema radica en sus daddy issues. Elvar no tiene un problema real. Lo único que quiere es demostrar que no es como su padre siendo exactamente como su padre. Y si a eso le sumas lo poco carismático y atractivo que son su grupo, los Terrores de la Batalla, apaga y vámonos. Y sí, no son para nada atractivos (y no me refiero al físico); son una panda de mercenarios esclavistas que hacen su fortuna separando familias y vendiendo esclavos, es decir, trafican con personas. Y a Elvar no le preocupa en absoluto. De hecho, está convencida de que solo se puede ganar valor de esta manera. ¿Qué cojones, niña de m•••••? No solo no se cuestiona sus propios valores cuando ve a Agnar esclavizar a una persona, sino que tampoco se cuestiona nada cuando ve cómo éste es vendido y separado de su mujer y su hijo pequeño para ser vendido al padre de Elvar. Y no, Elvar no odia a su padre por ser un esclavista, porque entonces también odiaría a Agnar. Y no, no me sirve de redención que salve al niño de la serpiente cuando al final se cabrea con Biórr por haber matado al maldito esclavista de Agnar y haber liberado a sus esclavos. Elvar se enfada con él por eso. Esta niña es una m••••• de persona, así de claro lo digo. Tampoco hace nada por intentar salvar a Bjarn cuando lo ve al final junto con los demás niños secuestrados, ni decir ya que ni se extraña de ver niños secuestrados ni intenta salvar a ninguno.
Los Terrores de la Batalla. Dejando de lado su tráfico de personas, en comparación a los Hermanos de Sangre no destacan mucho. Se supone que son muchos, pero realmente solo se enfocan en Agnar, Elvar, Grend y, un poco más tarde, en Biórr. Ya está. Porque Uspa, Kráka y el perro hundur son esclavos. John debería haber quitado el POV de Elvar y haber puesto a Uspa en su lugar. Su historia sí es interesante y, al igual que los demás, tiene un problema real, el mismo que Orka.
Y ese es otro punto que quiero destacar: la repetición. Si bien no tanto, es cierto que John repite ciertas fórmulas: una madre que pierde a su marido y a su hijo (Uspa/Orka), una descendiente de Snaka que se casa o está con un descendiente de Berser (Uspa/Vol), protagonistas descendientes de Ulfrir (Varg/intuyo que Orka), niños de personajes con valor secuestrados (Breca/Bjarn).
Pero el libro tiene cosas que me han gustado mucho. Orka es una de ellas. Su historia es muy real y lógica: ha perdido a su marido y le han secuestrado al hijo, y quiere recupéralo. ¿Qué padre o madre decente no haría lo mismo que Orka en su situación? ¿Qué padre o madre no ha sentido miedo por perder a su hijo y no verlo nunca más? Breca es adorable y creo que se merecía su propio POV, que añadiría a la historia un lado más vulnerable y controlado por el miedo, en vez de POVs de guerreros y gente enfadada todo el rato (algunos con razón, otros no -te miro a ti Elvar-). Varg y los Hermanos de Sangre han sido otra cosa que me ha gustado. La historia de Varg también es real y lógica en el tiempo en el que están (un mundo de fantasía medieval antiguo vikingo. La venganza se hacía así). Su evolución es la más notable: quiere saber qué le ha pasado a su hermana y busca venganza, cosa lógica, entendible y respetable, y en ese viaje encuentra a los que serán su nueva familia: los Hermanos de Sangre.
Como grupo me han parecido mejor formados que los Terrores de la Batalla. Son mercenarios guerreros que ofrecen sus habilidades a quienes les pagan, pero a diferencia de los Terrores de la Batalla no son esclavistas, ya que están formados por gente que han sido esclavos o son parias sociales, como los Corrompidos. También te digo, a mí me dicen que una persona es un descendiente de un Dios y lo último que hago es tratarlo mal, no vaya a ser que se enfade y me reviente. Pero bueno.
¡¡¡END OF SPOILERS!!!
Me esperaba más epicidad y muertes, la verdad. Solo he notado un poco de tensión en los capítulos de Orka y en el capítulo donde Varg se enfrenta al hombre de los ojos rojos, pero nada más. Me ha parecido que había margen para que murieran más personajes, especialmente de los Terrores de la Batalla, donde apenas ha habido accidente alguno y ninguno ha muerto pese ellos estar en una tierra supuestamente llena de peligros. Es como si John los hubiera protegido de todo con un escudo invisible, y no mola, porque han llegado a su destino sin accidentes realmente graves. En Varg y Orka se ha sentido todo más natural. Con Elvar y los Terrores de la Batalla (uy, sí, mira cómo tiemblo) se ha sentido todo más como “el poder del guion os protege”. Muy pocos monstruos y peligros para una tierra llena supuestamente de peligrosos monstruos.
Eso sí, el final me ha gustado, pero ha habido poca epicidad con lo de la dragona. De hecho, me ha gustado más esa revelación de Orka y Glornir. Repito: creo que el POV de Elvar debería haber sido cambiado por Uspa o por Breca y el libro hubiera ganado mucho más.