3/5 (5,29/10)
Bueno… ¿Cómo catalogar este libro? No es un buen libro, pero tampoco un mal libro. Es muy corto, por lo que se lee muy rápido, y eso es algo muy a favor, aunque también juega en su contra. La idea es también bastante original. He de añadir que este es mi primer libro que me he leído de este autor.
La idea era interesante, prometía, pero la ejecución no es buena: el tono es demasiado juvenil, demasiado… contemporáneo… Esto es, se supone que el personaje viene de una época futura (2083), pero no se nota en absoluto. Se comporta como una persona del 2023, que es cuando justamente este libro fue escrito. Además de eso, se supone que el personaje principal está en sus treinta, pero se comporta como un adolescente. Y yo estoy en una época de mi vida en la que quiero que personajes adultos se comporten como lo que son: adultos.
Se supone que están en un tiempo medieval. No se siente así: no existe ningún choque significativo entre ambas épocas, nadie se cuestiona nada “raro” (futurista) que presenta el protagonista o los otros personajes del futuro (y eso que llevan portátiles, abren portales, llevan móvil y pistola). Es demasiado irreal, ¡y ni siquiera es cómico! Además, El final es predecible y malo. No diré más sobre eso. Es que era muy predecible… Y en cuanto un final se vuelve predecible, para mí se vuelve malo automáticamente.
Luego está la trama: es realmente sosa. La manera que tiene el protagonista de recuperar la memoria es muy al azar y de repente, aunque la idea de un protagonista que ha perdido la memoria y se cree algo que no es, es interesante. Pero sí, no está bien hecho. También hay que decir… ¿Acaban en la única dimensión donde existe la magia? ¡Venga, hombre! Si eso no es poder de guion, que baje Dios y lo vea.
El supuesto humor del libro es… cuestionable. Sí ha habido algo muy divertido: hasta la página 249 o por ahí, se dice que el protagonista es no muy guapo y raro, sin saber cómo manejarse ante una mujer y sin saber qué hacer en batalla. De repente, en la siguiente página, descubre, repito: descubre, por flashes de recuerdos al azar que es muy bueno con las mujeres, es muy bueno ligando, es muy bueno en la batalla y que no es tan feo. ¿Qué? QUÉ. JAJAJAJAJAJA, eso ha sido espectacular. Está tan mal hecho que hace gracia.
El intento de romance es… malo. No hay un motivo para que el romance ocurra, no hay un desarrollo. Ocurre y ya. Él se “enamora” de ella porque es la única chica joven que le ha hablado en esa dimensión. Solo por eso y por el poder del guion de Sanderon y su extraña obsesión con que sí o sí esta historia tenía que tener un romance pues estos dos lelos han de tener una relación. ¿Qué cojones? ¡Es horrible! Ya he oído que a Sanderson no se le dan bien los romances, pero Dios mío, ¿es así en todos sus libros? Es horrible. Me has recordado a Jane Austen ahí, Sanderson. Muy mal.
En general, no es un buen libro, pero tampoco un mal libro. Es entretenido y le salva mucho, repito, que sea tan corto. Que sea tan sencillo, original en la idea y predecible hace que, de tan malo, no esté tan mal. Porque potencial tenía, y mucho. Me ha entretenido.