3/5 (5,43/10)
Este libro iba a ser mi último libro de 5 estrellas del año. No lo ha sido. Le tenía MUCHAS ganas. MUCHAS. Y ha sido MUY decepcionante. Existen dos problemas fundamentales con este libro:
- Todo el libro es un prólogo.
- El género de Leonora, la protagonista. Sí, es un problema y abajo explicaré el porqué.
(AVISO SPOILERS) Empecemos por el primer problema: es un prólogo. El libro es una copia barata de El Nombre del Viento, el Eternauta, y libros que empiezan con el protagonista contando su historia del pasado, por ende, se vuelve el narrador. ¿Cuál es la diferencia entre este libro y los ya mencionados? Que tanto en el Nombre del Viento como en el Eternauta hay un contexto breve: la historia te presenta de manera breve quién es el protagonista y de dónde viene antes de explicar cómo, cuándo y qué ocurrió para empezar a narrar el inicio de su “viaje de héroe”. Aquí no. Todo el libro es ese contexto. No ocurre NADA relevante. Puedes creer que, cuando Leonora se encuentra con la bruja marina es cuando empieza su viaje de heroína, pero no. La bruja está, pero no hace nada. Vemos muy poco de las consecuencias de ese encuentro, y la magia brilla por su ausencia. Sí, vemos algo, pero muy poco y que realmente no afecta en nada. Se podría quitar y la historia se queda igual. El autor se centra tanto en el worldbuilding (que es espectacular) que empobrece tanto a los personajes como a la propia historia.
El segundo problema es Leonora y su género. Sí, es importante. No es lo mismo que el protagonista fuese Leo (personaje masculino) a que lo sea Leonora (personaje femenino). El género de la protagonista afecta a la historia. No es lo mismo ver ese mundo decadente desde el punto de vista de un muchacho que desde el punto de vista de una muchacha. ¿Por qué? Porque sabemos, se nos dice en la historia, que a los chicos los llevan al frente, como ocurre con su hermano. A ella, por ser chica, se la llevan al convento. Si Leo hubiera sido el protagonista hubiéramos visto otro lado del mundo que no vemos porque Leonora, chica, es la protagonista. Además, su género afecta a su relación con otros personajes.
No es lo mismo que Corini, su primo, interactúe con Leo (chico) a que lo haga con Leonora (chica). ¿Por qué? Porque Corini es un misógino. No tiene sentido que trate a Leonora bien, pero sí lo tendría si el protagonista fuese Leo. También afecta al personaje de su tío, Caelio (quien, de hecho, es más interesante que Leonora por su complejidad, a pesar de ser un monstruo). ¿Por qué es diferente? Porque, por lo que intuyo, Caelio violó a la chica francesa, pero no tiene sentido que no lo haya hecho con Leonora. Cosa que sí tendría sentido si el protagonista fuese Leo (chico). Otro problema que muestra el género de la protagonista es su violencia. No es lo mismo que Leonora pegue a otra chica a que lo haga Leo: la violencia cometida por una mujer hacia otra mujer no es lo mismo que la violencia de un hombre hacia una mujer, y Leonora es violenta con mujeres, lo vemos en la obra. Cosa que sería diferente si Leonora fuese un hombre. Como también sería diferente la escena con la francesa. No es lo mismo que un hombre pida a una mujer sexo a cambio de ayuda a que lo haga una mujer, básicamente porque una mujer ya no lo pide, porque entiende lo que es eso. Por lo que sí, el género de la protagonista importa y que el autor haya añadido ideologías políticas del 2025 en una obra que se basa en un contexto histórico de la Inquisición mata la lógica de la época y afecta, para mal, la historia.
Y, por último, su motivación. Leonora quiere ser un hombre solo porque odia el concepto de mujer que se tiene en su contexto histórico. Para ella, ser mujer es inferior que ser un hombre porque así se ha dictado en ese contexto histórico en el que ocurre la historia, y en vez de aceptar que es una chica y de querer demostrar a esa sociedad que ser mujer es mucho más que aquello que se ha dictado (como hace Brienne de Tarth en Juego de Tronos), Leonora acepta lo que se dice qué es ser mujer, se avergüenza de serlo, y quiere cambiarlo a aquello que es mejor: un hombre. Me parece un mensaje horrible.
Pero eso no es todo. Leonora, como personaje, no cae bien. Es tonta. No cuestiona nada, solo aquello respecto a su género. Pero ve magia, ve cosas raras, y nada. No cuestiona nada. Porque lo más importante es que ella se siente un chico. ¡Venga ya! No aprende de sus errores, no se cuestiona a ella misma, no crece como persona. Solo se consume en el odio porque todos los demás están equivocados menos ella. Ahora, que esté constantemente corrigiendo a los demás sobre su género corta la narrativa y se hace pesado, porque el autor le da mucha importancia a eso, tanto que todo lo demás se reduce a cenizas.
Carlos escribe MUY bien. MUY, MUY bien. Pero si tan preocupado está de las ideologías políticas 2025, debería haber hecho una historia basada en el 2025, no en el pasado. Además, ¿y el grimdark? ¿Dónde está el grimdark? Este libro no es grimdark, porque no, Carlos, añadir lenguaje soez, añadir sexo, hablar de tetas y de pollas de madera (¡se repite más de tres veces!) no convierte un libro en girmdark. El mundo ES grimdark, se presta a ello, pero te ha preocupado tanto el género de Leonora que has tirado todo lo demás por la borda.
Este libro podría haber sido un 10 estrellas de 5, un nuevo Juego de Tronos, un Nombre del Viento bien hecho. Pero, repito, te preocupa más incluir ideologías políticas del 2025 a contar una buena historia con personajes complejos (porque sí, tanto los hermanos de Leonora como el tío, hasta el primo, son más interesantes que Leonora, pues podrían haber aportado un punto de vista muy diferente del otro sobre ese mundo). Una pena, realmente. Me da mucha rabia ver lo que este libro podría haber sido y no llegó ni a la mitad de su potencial.
Este libro me ha decepcionado MUCHO. Le tenía muchas ganas al segundo libro, pero ya no. ¿Lo leeré algún día? Puede, puede que no. Una gran decepción.