Mi queja contiene spoilers... y bastante enojo.
Puntuación: 2.5
Vale… ¿Qué? Partimos con que la sinopsis miente: Jane no empieza a investigar el caso porque acusen a su hermano, sino porque se pone orgullosa con estar convencida de que algo raro ocurre y nadie le escucha. ¿Qué necesidad hay de mentir en la sinopsis?
Ahora, hablemos de Jane. Su comportamiento y su manera de ser recuerda mucho a un personaje femenino de cualquier novela YA. La autora la quiere mostrar como una mujer “feminista y empoderada” a la vez que va detrás del “hombre de su vida” como si fuera lo más importante de su vida. Jane fue una figura muy icónica del feminismo, pero es un hecho que el feminismo mostrado en el libro y el de Jane son distintos: Jessica Bull usa la visión del feminismo actual, mientras que la de Jane siempre fue mucho más sutil y para nada denigrante contra el hombre. Todo lo contrario: Jane reconocía la importancia del papel del hombre en la sociedad y la familia, cosa que el feminismo actual no hace, y eso se refleja en el estilo de escribir de esta autora: los personajes masculinos, convenientemente, tratan a las mujeres como bobas y las mujeres se quejan de los hombres. Y en realidad esto puede gustar más o menos, pero lo que sí me parece una gran falta de respeto por parte de la autora (ya que es ella quien ha decidido meterlo en la historia) es que, en el feminismo usado en el libro, insulta la libre elección de otras mujeres.
La manera de presentar a Jane en esta obra es también curiosa. Me resulta extraño que la quiera mostrar serena y empática a la vez que la muestra borde y sosa. En mi opinión, actitud de personaje femenino de 17 años YA, es decir, tiene entre 17 y 19 años, pero se comporta como una cría de 13. Por ejemplo, dice que se siente segura caminando por la carretera para 2 segundos después hacer que se sobresalte al escuchar el mínimo ruido. Le enfada que otra chica se muestre insensible con la muerte de la víctima, pero después ella hace bromas sobre el crimen con Tom. Le molesta que tenga que estar dirigida por hombres, pero no le molesta que le dirija Tom, su amado. Se queja de que tenga que depender de sus hermanos para moverse, pero después se va por ahí sin necesidad de ellos. No encuentro la coherencia en nada de eso. Además, en muchas ocasiones, Jane se siente como que no pertenece a ese tiempo: habla, actúa y piensa como una niña actual y no como el resto de personajes pertenecientes a ese contexto histórico. Se siente muy anacrónica. La autora la quiere interpretar como una mujer sensible sobre las “personas de color” a la vez que la muestra como una clasista. Es mala amiga, y por mucho que se “arrepiente” de sus palabras, nunca se disculpa. No aprende de sus errores. Que sí, que es una adolescente, pero ya debería tener la suficiente madurez mental para saber aprender de sus errores. Hasta los niños de 5 años aprenden eso. Pero ella no. Ella comete el mismo error no ya una vez, ni dos, sino todo el rato. Su arrepentimiento es momentáneo. Le dura 5 segundos. Y excusa todos sus actos con lo de “proteger a Georgy”. Esta Jane no cae bien, y es realmente triste que se le haya reducido a este intento de “soy mala persona porque soy cool”, ¿y por qué es cool? Porque se cree superior al resto.
La forma de escribir es extraña. Esa es la palabra: extraña. Los cambios entre presente y pasado del narrador son confusos, y el hecho de que el narrador esté en presente no favorece al desarrollo de la historia: en muchas ocasiones, las frases son demasiado cortas y saca al lector de lo que se está intentando decir.
Ejemplo: “Jane toquetea el asa de la taza”. Punto y aparte y sigue: “James alza la mirada del periódico”. / “Jane mastica la tostada”.
Hay muchos puntos y aparte en frases tan cortas que aleja al lector de la escena y se hace exasperante. Son acciones vacías que están por estar sin transmitir realmente nada. En mi opinión, esto es un gran problema que ocurre en las novelas con el narrador en presente. Porque, además… ¿quién cuenta la historia? No es Jane, pues se habla de ella en tercera persona, pero en el listado de personaje al inicio de la historia, cuando llega su turno, dice “vaya, ¿en serio tengo que presentarme?”, dándote a entender que la historia será contada por ella, pero no. Entonces, ¿quién es el narrador? Ha de ser alguien presente en la historia, pues está viviendo los acontecimientos en ese mismo instante junto con los personajes, pero nunca se aclara quién es. En fin…
Los diálogos son sosos. Ocurre lo mismo que con el narrador: diálogos cortos y vacíos.
Ejemplo: “-Vaya, es tan injusto…” / “-Sí.”
La manera de hablar de los personajes es muy anacrónica. Hablan como personas actuales que pretenden ser personajes históricos, y eso saca mucho de la historia. No se siente como 1795, sino como, repito, una obra teatral donde las personas pretenden ser de esa época.
Ahora, la idea del crimen está bien. El motivo del mismo tiene sentido y es, dentro de la villanía, razonable. Pero el hecho de que el crimen se resuelva por puro descarte es horrible: Jane va acusando a todo el mundo (hombres, claro -solo acusa a una única mujer y porque la mujer le cae mal-) sin motivo alguno. A todos menos a sus hermanos y a su amado, claro. Es escuchar el nombre de una persona, y sin tener pruebas que lo vincule con el asesinato, sospecha y lo acusa. Y se extraña que su padre se enfade por eso… Solo le falta culpar al perro… “Te vi marcando en la pared del edificio el día del crimen. ¡Tú la mataste!”. No digas mamadas, Mary Jane…
La acusación que Jane hace sobre los anillos es realmente innecesaria. Para qué añadir eso si: 1) no sabe cómo es el anillo y nadie le dice eso; 2) cuando encuentra a uno de sus sospechosos sin anillo dice “bueno, que no tenga anillo no significa nada, puede no estar llevándolo”. Entonces, ¡para qué narices acusas a los demás por si llevan anillos o no!
La escena en que ocurre el ataque de espasmos de Hastings no tiene sentido. No por el ataque repentino, sino por la actitud del resto de personajes. Eliza, siendo la madre, ha debido de ver esa situación en más de una ocasión, ¿cómo es que no sabe cómo actuar en ese momento? Lo único que hace es enfadarse y gritar al resto que no toquen a su hijo, pero ella no hace nada por él. Los padres de Jane, hasta los criados, que ni aparecen ni son mencionados, también deberían saber reaccionar, ya que Georgy, uno de sus hijos, sufre ese mismo problema. Pero no. En esa situación, el único que reacciona es Henry, uno de los hermanos de Georgy que, cuando estaba con ellos en casa, ambos eran niños pequeños. Esa escena es muy repentina, no aporta nada a la historia principal (que es el caso de asesinato) y encima no tiene sentido por la falta de conocimiento que deberían tener los personajes. Muy fuera de lugar, en mi opinión.
Honestamente, la gran diferencia que existe entre esta Jane Austen y la verdadera Jane Austen es tan abismal que no sé si la autora ama u odia a la pobre de Jane.