A pesar de que el autor se obsesionó con la palabra “carajo”, Ari y Dante nos llevan de nuevo a descubrir los misterios del mundo.
El libro toca temas fuertes como la muerte de un ser querido, lo hace de manera correcta, haciendo que el lector acompañe al protagonista en su dolor.
No sé qué será de la vida de estos dos tipos justo ahora, quiero creer que están descubriendo los secretos del universo en el desierto de El Paso.